Analía Núñez

¿Cómo se describiría Analía Núñez en 3 adjetivos?

Multifacética, perfeccionista pero indecisa.

¿Cómo logras el equilibrio perfecto entre tu carrera y el hogar?

Creo que es principalmente por tres razones: ambos trabajamos en el mismo medio, mi trabajo me permite flexibilidad de horarios, por lo que soy dueña de mi tiempo la mayoría de las veces, y tengo una familia muy comprensiva y flexible. Además, trato de que cualquier cosa de trabajo sea antes de las 4pm, que Ariel sale de la escuela. Luego de esa hora me pongo el “chip” de mamá. Y si tengo que ir a eventos, nos turnamos, o la llevamos con nosotros si es posible.

La familia, para muchos es un pilar fundamental en su vida… Para ti, ¿Qué significa y qué tan valiosa la consideras?

La familia es mi pasado, mi presente y mi futuro. No existe familia perfecta, pero dentro de nuestras imperfecciones, nos amamos, cuidamos y apoyamos incondicionalmente. Nos aceptamos con nuestros defectos y virtudes. De mis padres aprendí los valores, costumbres, creencias y tradiciones. Y ahora, como madre, junto a JC es nuestro turno de educar a Ariel con esos mismos valores y amor por la familia. ¿Que qué tan valiosa la considero? Es mi mayor tesoro.

Te has desempeñado como modelo, actriz, reina de belleza y presentadora. ¿Cuál de estas facetas disfrutas más?

Cada una ha tenido su momento, y en su momento la he disfrutado al máximo. Sin embargo, creo que la que más disfruté fue la de modelo. Así inicie todo este camino, y fue lo que me llevó a todas las demás. El ser reina de belleza me abrió muchas puertas, pero caminar en una pasarela me llenaba de adrenalina. Dejaba de ser Analía para transformarme en lo que el diseñador deseara que fuese. 

Analía Núñez

 

 

Si solo pudieras tener un hobby… ¿Cuál sería?

Cantar. Desde niña cantaba donde fuera. Y apenas pude, y con la ayuda de mis papás, me subí a un escenario. Cada vez que podía cantaba en la semana cultural de la escuela, o en concursos provinciales. Cuando empecé a modelar, también empecé a cantar en toques en las discotecas. Después mi vida dio un giro, y ya no tengo tanta oportunidad. Aunque canto jingles y he estado en musicales, ya no lo hago tanto como antes.

Si pudieras ir a cenar con un personaje histórico… ¿Con quién irías?

Me gustaría conversar con Coco Chanel, epítome de elegancia y buen gusto. Con su manera de pensar, sentó precedentes en el vestir que contribuyeron a la liberación femenina. Porque me veo muchas veces identificada con sus múltiples frases. Porque en este mundo actual de redes y donde todo está permitido, y cualquier extravagancia la aplauden, soy de la opinión de que “no es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase”. Y que “el lujo no depende de la riqueza, sino de la ausencia de vulgaridad”.

Entre ser la persona más atractiva del mundo, pero también la más pobre, o la más rica pero la más fea, ¿Qué elegirías y por qué?

La belleza es subjetiva y pasajera. La riqueza económica es superficial. Creo que una persona que se ama a sí misma y se acepta como es, es feliz sin importar lo demás. Y si a eso le sumas tener el amor de una familia, pues ese es el significado de riqueza verdadera. Ahora bien... ¡tener un buen dinerito para darte tus lujos no estaría nada mal!

 ¿Cuál es la mayor locura que has cometido en tu vida?

Cuando me gradué de la escuela me fui 3 meses al estado de Washington a estudiar inglés. El día que cumplí 18 años me fui sin permiso, con una amiga, a Vancouver a “discotequear” con un ID falso. Todo estuvo bien, hasta que, de regreso, al cruzar la frontera de vuelta a USA mi amiga dijo que yo vivía en Panamá. Como yo tenía residencia, debía vivir allá, así que nos detuvieron en la frontera por 2 horas indagando si estaba incumpliendo la ley. ¡Me hubieran podido deportar! Gracias a Dios nos dejaron ir, pero a ella le robaron el celular del carro. 

 

Analía Núñez

 

¿Cuál es el mejor recuerdo de tu infancia?

Los recuerdos que más atesoro de mi infancia no son momentos necesariamente especiales. Son un cúmulo de cosas simples que recuerdo, las que me llenan los ojos de lágrimas y nostalgia. Ya mis papás no están conmigo, así que cada recuerdo es igual de valioso.

¿Qué parte de tu cuerpo te gusta más?

Mi piel. Estoy bien agradecida con ella y con mi genética. Ella desafía al tiempo. Aparte de que me cuido del sol y la humecto muchísimo. ¡No saben todo mi ritual diario!   En total uso 7 productos hidratantes: aceite de aloe al bañarme, una crema para el cuerpo, otra para las piernas; y para el rostro, dos sueros y dos cremas.

 ¿En qué lugar del mundo te gustaría vivir?

No cambiaría mi Panamá por otro país. Sí me gustaría vivir en Chiriquí, en la casa donde crecí. Extraño tener patio y calle para salir a jugar, cosa que Ariel ahora no tiene. Pero me gustaría poder viajar más para vivir la experiencia de amanecer en lugares hermosos de Europa y Asia.

 Si pudieras quedarte toda la vida con la misma edad… ¿Cuál sería?

Si es solo físicamente, verme de 35 siempre, no estaría mal.

Ahora bien… la vida es crecimiento y cada etapa es una enseñanza y enriquecimiento humano.  Si quedarme en una misma edad significa también quedarme en ese momento de aprendizaje y evolución, pues entonces prefiero envejecer con sabiduría y con cada arruga bien ganada.

 ¿Cuál es la mejor pregunta que te han hecho o te podrían hacer?

Hay una pregunta que, haya sido la mejor o no, cambió mi vida. “Si tuvieras que elegir entre ser madre o ser profesional, ¿cuál elegirías y por qué?”. Esta fue la pregunta que me hicieron en el Señorita Panamá, y por la cual gané La Corona. Desde ese momento, oficialmente se abrió un nuevo capítulo en mi vida.

Analía Núñez